| Alberto Fernández
tiene memoria selectiva. En su currículum, rebosante
de cargos y supuestas distinciones, hay algunos antecedentes
que no figuran. Por ejemplo, el jefe de Gabinete no recuerda
su antigua militancia en el Partido Nacionalista Constitucional,
una agrupación de derecha comandada por Alberto Asseff,
un amigo del carapintada Mohamed Alí Seineldín,
como reveló NOTICIAS el año pasado. Ahora
hay otra curiosidad: en los ochenta, cuando pocos lo conocían,
el abogado Fernández era apoderado de una fundación
presidida por el polémico Eduardo Varela Cid, a quien
la Justicia sigue investigando por enriquecimiento ilícito.
Es decir que Alberto, el mismo hombre que recaudó
fondos para la campaña de Eduardo Duhalde en 1999,
y luego para la de Néstor Kirchner en el 2003, aprendió
el oficio con un ex diputado menemista investigado por haberle
pedido una supuesta coima al empresario postal José
Ongaro. Varela Cid fue suspendido por sus pares diputados,
condenado a dos años de prisión en suspenso
en 1999 y además inhabilitado para ocupar cargos
públicos. Al apoderado Fernández le fue bastante
mejor.
La historia. Varela Cid y Alberto se conocieron
durante la dictadura militar. En 1983, a los 24 años,
el ahora jefe de Gabinete terminó la carrera de Derecho
y se presentó en la oficina del dueño de la
editorial de libros El Cid Editor. "Me acaban de entregar
el diploma", le anunció. Varela Cid, quien lo
consideraba un alumno brillante, le dio su primer trabajo:
"Tengo un par de casos para que agarres". El joven
Alberto defendió a su cliente en las querellas por
calumnias e injurias que le iniciaron varias personas a
las que Varela Cid aludía en sus libros, entre ellas
el reverendo Moon.
Al principio, la inexperiencia del abogado sacó
de quicio a su jefe. Por ejemplo, en el juicio iniciado
por Moon, el reverendo envió a sus representantes
en vez de presentarse en persona. La jueza dijo: "Si
el ofendido no está, el caso se cierra". Pero
Fernández se opuso: "No hace falta que esté
Moon, sigamos". Su cliente no podía creerlo.
"Fue gracioso. El juicio lo ganamos, pero cuando salimos
lo quería matar", recuerda Varela Cid, hoy exiliado
en Miami.
Para otras precisiones, la memoria del editor y luego diputado
menemista muestra severas fallas. NOTICIAS tuvo acceso a
dos comprobantes de pago de la Fundación para la
Democracia en Argentina, presidida por Varela Cid de 1983
en adelante. ¿Quién aparece como apoderado
de esa fundación? Fernández, el abogado de
Varela Cid. Pero su jefe dice no recordarlo en esa función.
"Nunca tuvo nada que ver con una fundación que
yo conozca", asegura.
Noticias: Yo le hablo de la fundación que
usted presidía en los ochenta.
Varela Cid: Ah, esa fundación… Sí, la
armamos para traer personalidades al país. Lo trajimos
a Pérez Esquivel, por ejemplo.
Noticias: ¿A quién más?
Varela Cid: No me acuerdo. A Raymond Aron creo que lo invitamos,
pero no quiso venir.
Noticias: ¿Alberto Fernández era el
apoderado?
Varela Cid: ¿De la fundación? No. Era mi abogado
y mi amigo, nada más.
Noticias: Tenemos comprobantes de pago de 1987 donde
él figura como apoderado.
Varela Cid: ¿De 1987? Creo que la fundación
ya no existía…
Noticias: ¿Está seguro?
Varela Cid: Ahora que lo decís, puede ser. Y puede
ser que Alberto haya sido el apoderado. No lo recuerdo.
Noticias: ¿Hay algo que sí recuerde?
Varela Cid: ¿Pero qué andan buscando? ¡Alberto
es la persona más honesta que vi en mi vida! Si lo
comparo con lo que escriben ustedes…
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