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...Noticias:
¿Por qué razón se cuidaba el físico
en la cárcel?
Anguita: Hacía una gimnasia mezcla de añoranza
del rugby de pibe y la de combate. Tenía una rutina
muy dura, que practicaba en mi celda, a oscuras y en medio
de la noche.
Noticias: ¿Por qué le preocupaba tanto
el estado físico?
Anguita: Mirá, una de las pocas cosas que tenía
era mirarme y gustarme, y eso funciona mucho en la cárcel.
Porque es la competencia con el otro modelo de hombre que
hay ahí, el hombre penitenciario. Ellos nos despreciaban
por intelectuales, pero por otro lado nos tenían
miedo por nuestra aptitud física. Concretamente,
cuando me llevaban al calabozo y me cagaban a trompadas,
el entrenamiento físico era lo único que me
servía. No era un flan, la gimnasia me servía
doblemente: necesitaba una especie de colchón corporal
para soportar los golpes y también por la agilidad
que da la actividad.
Noticias: Después de casi 11 años
de cárcel, ¿cómo es empezar de nuevo
en el amor?
Anguita: Ufffff... Se me plantearon dos desafíos:
en esos años no tuve contacto afectivo y tampoco
sexual... era empezar de nuevo. Por suerte volvió
mi ex mujer y tuvimos como una ceremonia de reencuentro,
para mí era una cita obligada, algo muy duro. Tenía
mucho miedo y mucha inseguridad física. Así
como en la cárcel bañarme con agua helada
era normal, en un encuentro sexual se ponían en juego
otras cosas. Me sentí inseguro durante bastante tiempo.
Noticias: Después de lo que vivió, debe haber
sido difícil volver a entregarse...
Anguita: Eso... eso todavía no lo tengo claro.
Noticias: ¿Está diciendo que nunca
más volvió a entregarse?
Anguita: Y... no sé, son experiencias que endurecen
mucho.
Noticias: ¿Cuánto hace que volvió
a casarse?
Anguita: Dos años y medio. Sinceramente, no sé
qué decirte, uno tiene que aceptar que hay cuestiones
en la condición humana que te atraviesan, que son
pérdidas.
Noticias: Utiliza un lenguaje muy psicoanalítico,
¿ha pasado por el diván?
Anguita: Hice poca terapia, con un equipo especial para
esos casos. Pero hubo mucho juego entre los mismos compañeros,
mucho análisis en equipo. Desde ese entonces, siento
que tengo libertad interior.
Noticias: Una vez dijo que sentir que uno fracasó
en algunas cosas no lo hace un perdedor, ¿en qué
cosas fracasó como persona?
Anguita: No tengo ningún gran fracaso, pero sí
pequeñas cosas que no pude cumplir: todavía
siento que puedo ser padre biológico, pero también
me doy cuenta que si a los 58 voy a buscar a un chico al
jardín de infantes... siento que me faltan los hijos
a los que hubiera podido acompañar en su crecimiento,
y mi vida hubiera sido distinta. Siento un vacío
ahí. Me hubiera gustado ser un deportista famoso,
destacado, importante.
Noticias: ¿Cómo nació el Hogar
Matilde Vara, bautizado con el nombre de su madre?
Anguita: Nació cuando cobré la indemnización
por su desaparición. Pensé en hacer algo con
un grupo de gente muy diversa.
Noticias: ¿Qué les faltó a
esos chicos?
Anguita: No hay antecedentes de chicos de la calle, porque
sus padres nunca han tenido un trabajo formal ni fueron
educados para el trabajo. Es muy complicado el concepto
de familia de esos chicos, porque se nuclean en ranchadas,
término carcelario que indica un grupo de gente que
se junta por afinidad y son guiados por un jefe con experiencia
carcelaria. Son pibes que no quieren volver a su casa y
lo que hacemos con ellos es un trabajo de revinculación
con la familia...
Noticias: Debe ser difícil lograr que esos
chicos construyan un vínculo de afectos…
Anguita: Sí, pero por un lado hablan y añoran
a unos padres imaginarios, que nunca tuvieron y, por el
otro, el día que la madre va a visitarlos están
enojados. Lo más difícil con estos pibes es
sostener una identidad. Y también resulta difícil
que logren comprometerse afectivamente, que entiendan que
todo derecho también implica una obligación.
Noticias: ¿Los chicos que logran reinsertarse
vuelven otra vez a la calle?
Anguita: Cada chico tiene una historia y cada historia es
muy distinta. Por ahí se enamoran y vuelven a la
casa, porque la novia les dice que lo hagan, pero son pibes
muy preparados para vivir contingencias, un escenario fijo
no es lo de ellos. No tienen un territorio, no pueden distinguir
el espacio público del privado.
Noticias: ¿Por qué decidió
irse a vivir a Villa Gesell?
Anguita: (ríe) Me fui en el 2002, cuando estaba todo
jodido, acá no tenía trabajo, estaba escribiendo
un libro sobre la concentración de los medios de
comunicación y me parecía que mi ciclo urbano
estaba cumplido. Y como mi mujer es de origen normando,
le pareció bien un lugar frío con mar.
Noticias: Usted fue gerente de Canal 7 durante el
gobierno de De la Rua, ¿no será que se contagió
las ganas de dormir la siesta, por eso aceptó un
cargo público?
Anguita: (ríe) Estaba en España cuando me
llamaron para hacer un archivo histórico de la Nación
y me pareció un proyecto fantástico, pero
cuando volví me dijeron que mejor fuera a Canal 7.
Acepté, con la condición de estar sólo
180 días, así lo hice, mandé un telegrama
donde decía que no reclamaba nada como compensación.
Creo que debo haber sido el único gerente que se
fue sin cobrar indemnización. Pensé que me
iban a proponer algún programa de televisión
o algo como para... pero lo vivieron como una deserción.
Noticias: Se comenta que salió con las mejores
mujeres de la high society…
Anguita: (ríe) Mirá vos, ¡qué
bueno! Un colega tuyo me dijo que algún día
iba a tener que hablar de alguna mujer...
Noticias: Este es el momento...
Anguita: Nooo. Conocí una mujer cuyo nombre no voy
a dar, corriendo por Palermo. Era muy linda, tenía
tonada española, corría con otra y hablaban
de sus maridos. Se me acercó y me preguntó
si estaba casado, le dije que estaba solo. Me propuso presentarme
a una amiga y le dije: "No, querida, cuando estés
sola, llamame". Y bueno... yo no sabía que era
la esposa de un señor importante, al tiempo nos pusimos
de novios...
Noticias: ¿Y el marido, bien, gracias?
Anguita: Se separó, tuvimos un noviazgo que siempre
fue muy privado. Después ella se fue a España,
la seguí y me ayudó a conseguir un trabajo.
Un buen día se terminó la relación,
pero quedamos muy amigos.
Noticias: ¿Es un ganador, un seductor de
raza?
Anguita: (ríe) No creo. Estoy casado con una mujer
muy linda, una chica que fue bailarina, actriz, tiene todo
el physique du rôle de la mujer fatal, pero es la
mina más sencilla que conocí. Le llevo 12
años y ella me ayuda a ganar humildad. Tengo mucho
para ganar con Paule y mucho para perder si me hago el canchero.
Además, me adjudicaron muchos romances que nunca
tuve. Entre ellos en Canal 7, pero en ese canal no tuve
ninguno.
Noticias: Quiere decir que en los otros canales,
sí...
Anguita: No (ríe), una de las debilidades que me
quedó es la pérdida de memoria.
Noticias: ¿Qué les atrae de usted?
Anguita: Me parece que puedo ser un tipo querible, porque
hay un espíritu protector femenino que ayuda a que
un tipo al que le faltaron cosas y tiene agujeros genere
ternura... Alguna vez he utilizado ese recurso (carcajadas).
Esta es una sociedad muy histérica y preparada para
la seducción fácil, creo que seduce cualquier
cosa. Hay una euforia que no se la cree nadie; es una sociedad
muy individualista, en la que todos estamos muy solos. Pero
cuando vos estás dispuesto a compartir, a entregar,
hay enganche, para jugar al truco o para terminar en la
cama.
Noticias: ¿Qué tipo de mujer le gusta?
Anguita: Ehhh... me atrae cierta belleza física.
Me gusta la mujer de carácter fuerte e inteligente;
las que son capaces de enfrentar un escenario con predominancia
machista y hacen su propia vida.
Noticias: Habló del aspecto físico,
pero supongamos que todo junto no se puede conseguir, ¿prefiere
una fea pero inteligente o una bonita y hueca?
Anguita: ¡Qué momento! Supongo que bonita...
lo de hueca quedará para después (ríe).
A lo mejor, lo que es hueco para vos no lo es para mí.
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Por: Mónica Soraci | Fotos:
Diego González y Pablo Puente.
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