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Año XXII
Nº 1495 del 20-08-2005
Publicación semanal de Editorial Perfil

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ELEGANTE local ambientado con buen gusto. La noruega Katrine aporta su conocido estilo en el nuevo espacio de La Recova.
 
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El regreso de Katrine

  "Subito Sotto il Ponte", Posadas 1029. Tel.: 4326-0001. Reservas. Principales tarjetas. Estacionamiento en Recova. Todos los días mediodía y noche. $ 50 a $ 60 por persona.
   
 

Katrine Roëd nació en Noruega y cuando terminó el colegio secundario, su padre le dijo que estudiara cualquier cosa menos gastronomía. Entonces comenzó en una escuela de hotelería y rápidamente inició una carrera en una línea aérea. Luego de volar unos cuantos años pasó a la diplomacia y en 1969 llegó a la Argentina como asistente del Embajador de Noruega, representación diplomática que, por entonces tenía poco personal, lo que la llevó a cocinar. Para mejorar sus conocimientos estudió con la gran experta Beatriz Chomnalez, a quien considera su maestra. Se desvincula de la vida diplomática en 1980 y empieza su ininterrumpida vida gastronómica en "Subito" de Acassuso, en donde convirtió en famosos a los crêpes de naranja y los pastelitos de manzana con salsa de damasco. Como su predilección, más allá de la repostería, eran y son los pescados (el manejo lo adquirió en Noruega) y las pastas, zarpa a Italia -Torino y Bologna- en donde estudió y practicó la especialidad. Al regresar a Buenos Aires inaugura "Katrine" en Puerto Madero, en donde tuvo la mayor sorpresa de su vida el día que entró Madonna a comer, sencilla y obstinadamente, un plato de merluza negra.
Luego de un descanso reanuda ahora su trabajo en donde comenzó, pero con un nombre más florido, "Subito Sotto il Ponte", lograda metáfora por la autopista que sobrevuela la Recova de Posadas. El pequeño local está ambientado con buen gusto con elegantes tubos de luz, paredes negras con filetes plateados, un estilo años 50, minimalista y funcional, con boxes, mesas y vereda, que en verano integrará el salón interno. El servicio es abundante y profesional y la lista de vinos bien provista.

La cocina de Katrine se distingue por su ingeniosa combinación de ingredientes, preparaciones clásicas y delicadas, sabores definidos y sutiles. Su menú es una muy buena muestra de su estilo: un amplio antipasto de la casa para 2/4 personas, varias pizzetine, gravlax, ensalada de espinacas con panceta y nueces o de salmón y rúcula con huevo poché, champiñones grillados con fonduta y rúcula, risotto de langostinos y camarones, un gran plato con variedad de pastas, lasaña abierto con huevo frito, puré de espárragos, habas y arvejas, muy buen spezzattino di pesce a la ligure, pappardelle con tomates y hongos, spaghetti con pesto de tomate, aceitunas negras y parmesano, salmón grillado con polenta y minestrone de hongos, pescado del día con caponata, cordero con jugo de echalotes, tomillo y vegetales de estación, tagliatta di vitello con zucchini, berejenas, rúcula y balsámico. Entre los postres, están la terrina de chocolate, tarta tibia de peras, crêpes de naranja semifreddo de maracuyá con frutas del trópico y otros, cada uno con vino sugerido para acompañarlo.

Las preparaciones son parejas y las porciones pensadas para un menú a la italiana, o sea antipasto, primo piatto, secondo e dolce, si bien nada impide reducirlo a tres, como sucede en el menú auspiciado por la bodega Bianchi ($ 65) o en del mediodía ($ 25). Esta incorporación a la pequeña comunidad gastronómica de La Recova suma una propuesta diferente: su cocina se diferencia sustancialmente de las propuestas existentes y la ambientación aporta un estilo nuevo. Bienvenido, pues. l

   
 

Por Fernando Vidal Buzzi | Fotos: Octavio Mancini.

 

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