| Ya no son las vecinas
del barrio poseídas por las revistas del corazón
las únicas que usan la peluquería como lugar de
encuentro. En esta suerte del regreso del look a las cabezas que
está a la vista por estos días, los centros de estilismo
se transformaron en espacio social para jóvenes. Y no están
exentas de esta tendencia las celebridades.
Así, lejos de las grandes cadenas, surgen estos pequeños
reductos con mucho ambiente, con una onda propia. Porque, así
como no da lo mismo ir a una fiesta electrónica que a un
recital de rock o a un winebar con música chill out y velas,
las peluquerías modernas separan aguas y con su decoración
y propuestas de todo tipo convocan a las distintas tribus.
Pelos de autor. "La Lúdica" reúne a todos
los que se animan a salir de lo convencional. El mundillo "artie"
en busca de pelos vanguardistas aterriza en esta vieja casona
de Palermo (zona Soho) que tiene murales kitsch con nubes en un
cielo de turquesa rabioso y angelitos, salones colorinches de
inspiración oriental rematados con dibujos en flúo
y que, haciéndole honor al nombre, para la espera ofrece
dominós, palitos chinos, damas y hasta ajedrez.
El jugueteo cómplice con los clientes sigue durante el
lavado de cabeza. Una vez que alguien se recuesta cómodamente
en las piletas descubre que el techo ofrece una pegatina de recortes
con historietas y datos curiosos para pasar el rato mientras le
masajean con champú el cuero cabelludo.
"No queríamos caer en la estética de moda,
sino rescatar la comunicación y el acercamiento entre la
gente que propone el modelo de peluquería antigua. Ir más
por el lado del contenido y lo genuino, en contraposición
a la estandarización que tanto furor provocó en
los ‘90. En definitiva, salir de la idea de producto y crear
un espacio para la charla. Tenemos una intención ligada
a algo más individual del look, primero conocemos a la
persona y después le hacemos una propuesta original, más
allá de las tendencias", detalla Diego Montes, uno
de los socios fundadores, quien proviene de una familia con tradición
en el oficio y que atiende, según su definición,
"a un público trendy, bohemio intelectual-artístico",
como es el caso del músico Fena Della Maggiora, la actriz
Valeria Bertucelli, la artista plástica Carolina Antoniadis
y Fabio Alberti.
"Es que el estilismo de los pelos tiene que ver con la plástica.
Hay una comunión en eso, y nosotros lo vemos. Este tipo
de público tiene un gusto estético definido y maneja
códigos que le permiten predisponerse a lo distinto"
dice Diego, mientras ultima un mechón que había
agarrado entre el dedo índice y el medio, y comenta que
el "hit" de la "La Lúdica" es una cabeza
voluminosa, rulos a full, pero textura cien por ciento natural.
Sin restricciones. Ubicadas en casas antiguas recicladas, con
varias habitaciones, las neopeluquerías le escapan a la
atención exprés de las renombradas cadenas. Saben
que el negocio hoy pasa por transformarse en un "multiespacio"
donde la música está a tope, se muestran videos
en pantallas de plasma, se intentan levantes e incluso se navega
por Internet. Todo, con corte incluido, ronda los $ 30.
Los sábados no cabe ni un alfiler en el sillón en
"L" de cuerina naranja que domina la sala de estar de
Roho, en el barrio de Caballito. Los manotazos se cruzan para
dar con la última Rolling Stone, Wall Paper o Inrokuptibles.
Acá la música tiene tanto protagonismo que la peluquería
llegó a editar discos propios y se convirtió en
el principal referente de la imagen en la escena del rock local.
Gustavo Cerati y los Miranda son algunos de sus clientes más
fieles.
Nadie sale de acá ni mínimamente parecido a como
entró. No se aceptan cortes estándar y el catálogo
de peinados transgresores es amplio. ¿Qué tienen
estas tijeras que logran convertir a cualquier cliente en un rockstar?
"Nosotros consideramos que la moda se genera a partir de
un estado de rock. Los lideres de opinión, los diseñadores
y toda la gente que trabaja en relación con la imagen estuvo
siempre pendiente de las corrientes que se desprendían
del rock. David Bowie con el glam, Sex Pistols con el punk y Duran
Duran con la new wave, entre otros, fueron inspiradores y gurúes
de la moda mundial", explica Oscar Fernández, responsable
de Roho.
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