| El de la blancura
pasó de ser un desafío de jabones para lavar la
ropa a una moda extendida. Todos se desesperan por tener blancos
cada vez más blancos. Y esta búsqueda de la pureza
atraviesa a empresarios, modelos, artistas y, también,
a las damas de la política. ¿Qué color eligió
Cristina Kirchner para su tailleur al jurar en el Senado? El blanco.
¿Y su madre, doña Ofelia Wilhelm, al emocionarse
desde el palco? El blanco. Está claro: se convirtió
en un "must" de todo placard. Queda bien y a la vez
se asocia, directamente, con pureza y modernidad.
El blanco se popularizó hasta tal punto que hoy se ve
en todos los eventos y es el hit de los diseñadores. Así,
Alan Faena -gran embajador de la tendencia- dejó de ser
original con su siempre impecable equipo monocromático.
Los referentes de la moda lo impusieron en elites, aunque más
desde la alta costura que en el circuito del prêt à
porter. Hasta se podría hablar de precursores: el empresario
Franco Macri y el abogado Martín Parissier (ahora novio
de Mariana Fabbiani), organizaban sendas fiestas en Punta del
Este a las que sólo se podía concurrir de riguroso
blanco. Luego, tomaron la posta la pareja Valeria Mazza-Alejandro
Gravier e incluso Faena, quienes organizan megaeventos donde la
cita es de estrictísimo blanco.
"Antes era un tono exclusivo de situaciones de alta sociedad,
como el polo. Pero hoy, este color riguroso entre unos pocos se
puso de moda para todos. Creo que se debe a personajes de la televisión
que lo adoptaron como uniforme. Sin dudas, Faena es uno de los
pocos que lo lleva bien. Los demás, son copias con poco
mérito -se despacha el asesor de imagen Fabián Medina
Flores-. Pero no me parece mal que se generalice. Libera prejuicios.
Eso sí: le quita elegancia a quienes hacían buen
uso del blanco".
En este examen de blancura, cuanto más diáfano,
más fashion. Será por eso que no hay acontecimiento
social que se precie sin los destellos de blancura del RR.PP.
Gaby Álvarez o de vestidos mínimos y clarísimos
de nuevas modelos.
"Este verano realmente va a hacer furor. Pero hay que evitar
los excesos", subraya Medina Flores. ¿Cómo
caer en excesos hablando de blanco? "Existe un abuso en esto
de mostrarse en los eventos y el blanco destaca, da un protagonismo
importante y le da luz hasta al que no le corresponde. Por eso
se lo ve tanto, últimamente, pero no a todo el mundo le
queda bien".
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