La escena artística
de Montevideo suscita admiración y depara más de
una sorpresa. Mayormente, el nombre del juego se llama autogestión.
En el centro histórico se inauguró el Museo Gurvich
y, unas cuadras más allá, los más nuevos
se organizan en torno al FAC/Fundación de Arte Contemporáneo.
A unos pasos, la Librería Linardi y Risso deslumbra con
su acervo y el Espacio Pedro Figari (Banco Central del Uruguay)
permite descubrir a Rodolfo Ian Uricchio, uno de los integrantes
originarios del grupo Madí. Casi a la vuelta, el Centro
Cultural de España convoca con la potente muestra de Juan
Angel Urruzola.
El Museo Gurvich aloja los valiosos trabajos de José Gurvich
(1927-1974) pertenecientes a su familia. Su viuda, Julia Añorga,
tuvo la fortaleza de no sucumbir a la tentación de rematar
las obras de su marido cuando éstas eran menos cotizadas
y cuando apretaba la necesidad. Impulsado por ella y su hijo Martín,
el museo privado fue creado por la Fundación José
Gurvich. Esta es una nueva oportunidad de volver a encontrase
con uno de los grandes artistas del continente, también
en muestras temporarias con obras de otras colecciones. Dibujos,
esculturas, óleos, murales, objetos, acuarelas y apuntes
de la biografía del artista en tres plantas y seis salas
de exposiciones. La profunda búsqueda del artista -nacido
Zusmanas Gurvicius en Lituania y criado en Uruguay- lo llevó
por exhaustivas experimentaciones formales y a internarse por
un amplio universo que incluyó las tradiciones judías
y algo de su paisaje natal. Con la diversidad como bandera, Gurvich
se incorporó al Taller Torres-García a partir de
1944. Enriquecida por esa posibilidad, su obra se mueve entre
el constructivismo y la figuración (Edificio Constitución,
Ituzaingó 1377, www.museogurvich.org).
Además de jugar con el sonido de su sigla (y su irreverente
significado en inglés), el FAC/Fundación de Arte
Contemporáneo congrega admirablemente a una treintena de
artistas en su "espacio de acción/desplazamiento,
controversia conceptual, producción, proyección,
visibilidad". Dirigido por el artista, docente y curador
Fernando López Lage, el FAC se sostiene con la contribución
de los artistas que tienen sus talleres de la bella sede que mira
al puerto, en una calle que ellos ayudan a dignificar. En su espacio
de exhibición, ahora el argentino Marcelo Brodsky con "Vislumbres"
(J. Carlos Gómez 1544, www.facmvd.org ).
Juan Ángel Urruzola intervino la fachada del Centro Cultural
de España con las fotos de tres republicanos desaparecidos
durante la Guerra Civil española (1936-1939), poniendo
en primer plano el debate acerca de los desaparecidos también
del otro lado del océano. "Miradas ausentes"
se completa en el subsuelo con la instalación de tres fotografías
de desaparecidos uruguayos. Este trabajo -fotografías gigantes
en donde se ve el brazo y la mano del artista sosteniendo las
imágenes de los desaparecidos, con vistas de Montevideo
y del Río de la Plata detrás- es parte de una serie
que explora el tema de la memoria colectiva. Pertenece a la biografía
de Urruzola, vinculado a la guerra por su familia española
y a la represión de uruguaya en carne propia (Rincón
629 www.
cce.org.uy). l
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