* * * y 1/2
Suman comentarios personales al narrar los mismos goles
que se ven en TV y, siempre con un lenguaje propio, repiten
con otros contenidos lo que ya está en los diarios.
En información no pueden competir con los programas
deportivos que a la misma hora están en la AM pero,
sin embargo, con recursos genuinos terminan por lograr un
programa más que bueno. En una radio con estética
propia y excelentes "separadores" (la cortina
que identifica partes del ciclo o a cada columnista) van
desfilando secciones bien resueltas: "el opinódromo"
(hablan oyentes), "diccionario pelotero" o "la
jugada del día", que no es sólo la que
sucede en un campo de juego sino, también, la declaración
de un jugador sobre algún tema.
"La pelota no dobla" llama la atención
sobre un fenómeno psíquico que todavía
no ha sido apreciado cuando se habla de fútbol: la
identificación, esa fuerza misteriosa que hace (entre
otras cosas) que una persona "sea" de un cuadro.
La antropología dice que la identificación
se origina en la devoración de alguien respetado.
Una vez enguyido el otro pasa a estar dentro de quien lo
comió. Esa metáfora canibalística,
pero en el plano mental, indica lo que pasa en la identificación:
el hincha tiene adentro un club y dice "ganamos"
o "perdimos" (como si hubiera jugado). Todas las
pasiones (también el amor) se originan en la identificación.
Y este programa brilla porque conduce al oyente hacia dos
pasiones bien fundadas y definidas: el fútbol y el
rock.
Empezaron una vez por semana. Y lo hicieron tan bien que
ahora salen todos los días. Consiguen reportajes
difíciles (porque también los entrevistados
están identificados con la radio) y así pasan
Ricardo Bochini, Leonardo Astrada y Martín Arruabarrena
desde Villareal, a las 20, más de la 0 hora en España,
esfuerzo que señala esa gran relación entre
el jugador y los periodistas.
Gantman, "Diega" (Della Sala) y Ciccioli imponen,
con sabiduría, ciertos temas en la audiencia, como
por ejemplo si Bilos debe jugar o no para Croacia. Rivello
produce y trae todo lo necesario, Pablo Zinola es el asistente
y "Wati" lleva, con simpatía y criterio,
el móvil a la casa de los entrevistados (no sólo
futbolistas). La música es excelente (Depeche mode,
Calamaro, Aerosmith), el lenguaje es distintivo (usan el
"múltiple chau tineliano": "chau-chau-chau"),
juegan siempre de locales y suscitan una pasión redonda
dentro de su audiencia. l
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