Año XXII
Nº 1568 del 12-01-2007
Publicación semanal de Editorial Perfil

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AUDAZ. Graña se mete en los escenarios con policías expertos.
 
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  En carne viva
 

"Crónicas extremas". Programa periodístico. Idea y producción: Rolando Graña y Andrés Bombillar. Conducción y guión: Rolando Graña. Domingos a las 22, por América.

 
 

* * *
El que avisa no es traidor: desde el título, "Crónicas extremas", el nuevo ciclo de Rolando Graña, apela a un público capaz de soportar un considerable nivel de crudeza visual. El mayor valor de la primera entrega estuvo en la diversidad de las crónicas: la violencia en una favela de San Pablo, los encuentros de amigas para hacerse aplicar botox a domicilio en una práctica que llaman "botox party" y la caza de jabalíes con perros dogos en Buenos Aires. A juzgar por el menú del debut, el abanico de temas que promete el programa es amplio. La unidad reside en el enfoque, la estética y la edición. A la manera de Fabián Polosecki, el programa lleva al cronista a compartir por un rato un universo que le es ajeno, en el convencimiento de que así logrará transmitir la información de un modo más vívido que si se limitara a oficiar como simple testigo.
En ese marco conceptual, se vio a Graña ataviado con un chaleco antibalas, haciendo la recorrida nocturna por una peligrosa favela brasileña junto a policías expertos en combatir el delito. Hubo persecuciones, tiros y tensión. Otro enviado del ciclo se unió a un grupito de hombres que salen a la caza del jabalí, provistos de dos tipos de armas: una jauría de dogos que le hincan sus dientes a la presa y los cuchillos aptos para darle a la presa la estocada final. Como es de imaginar, muchas de esas escenas de encarnizamiento resultaron intolerables para un espectador medio.
En la reunión de amigas, donde un cirujano plástico les inyecta botox, la cámara buscó la crudeza de las agujas clavándose en la piel de las mujeres. No estuvieron mal las preguntas de la cronista sobre sus expectativas y miedos. El lema del programa es mostrar sin juzgar. El problema reside en un malentendido: una cosa es no juzgar y otra, bien distinta, no contextualizar la información. La ausencia de referencias fue un déficit, sobre todo en el informe sobre la caza del jabalí y el del botox. En ellos, no se informó sobre las cosas que el espectador tenía derecho a querer saber: por ejemplo, cuánto cuesta las aplicación de botox, cuáles son las contraindicaciones y las consecuencias no deseadas. Habrá que ver si en los futuros envíos el programa supera sus falencias y se hace fuerte en sus aciertos. l

   
  Por: Enrique Destaville
 

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