| La gestión Kirchner pasará a la historia por varias razones, una de ellas, las cifras de crecimiento económico. Pero la buena letra realizada en algunos ámbitos de su administración contrastan con el desprecio por los mecanismos institucionales que deben sostener y fortalecer la vida democrática. El Presidente ha sido riguroso con el déficit fiscal, pero ha dejado hacer (o directamente impulsó) a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) en el seguimiento de opositores, empresarios y periodistas, y en el montaje de operaciones sucias destinadas al desprestigio de quienes no piensan como él. En ese marco, dos meses atrás, un equipo de técnicos en seguridad teleinformática de la Universidad de Buenos Aires (UBA) comprobó que los teléfonos de NOTICIAS, los de Editorial Perfil y el de su presidente, Jorge Fontevecchia, estaban pinchados por la SIDE. Esa revelación ocupó la portada de nuestra revista el 19 de octubre pasado. La causa por las escuchas ilegales recayó en el juzgado de Julián Ercolini. Tras la denuncia de NOTICIAS, el equipo interceptor de la SIDE que la revista había fotografiado en un galpón de la localidad de Garín, fue mudado.
El 24 de noviembre, en su primera declaración pública en cuatro años, el titular de SIDE, Héctor Icazuriaga, negó que la Secretaría estuviera involucrada en otro escándalo de espionaje que derivó en el desplazamiento del jefe de Inteligencia del Ejército, Osvaldo Montero. Hasta ese momento, fuentes oficiales habían informado que Montero cayó por "escuchas telefónicas" de la.SIDE y Kirchner tuvo que ordenar a Icazuriaga que saliera a desmentirlo. Muy rápido, cuatro días después, quedó demostrado que el jefe de la Secretaría mentía: una nueva pericia hecha en la Universidad Tecnológica Nacional determinó que la SIDE continúa realizando escuchas ilegales y que se perfeccionó. Según los técnicos, el equipo actual de intercepción es más potente que el desactivado en Garín tras la denuncia de esta revista: está ubicado en la ciudad de Buenos Aires y entre los adelantos tecnológicos cuenta con un localizador en tiempo real de los celulares.
Un político puede darse por satisfecho con ganar una elección. Un estadista podría aspirar a que el éxito económico e institucional vayan de la mano. ¿Estará dispuesta Cristina a mirar a largo plazo? l |